Nuestro enfoque en el Día Mundial del Medio Ambiente: un juego de torres sobre sostenibilidad y nuestra exposición sobre los derechos de la infancia con un concurso del centro juvenil Casa Blanca.
Cada dos años, Delmenhorst organiza la Noche de la Juventud, cuyo objetivo es promover una sociedad democrática abierta y diversa. Participan numerosos centros juveniles, servicios sociales para jóvenes, escuelas y otras instituciones.
Este año volvimos a participar, esta vez con nuestra exposición sobre los derechos de la infancia y el juego de la torre "Una buena vida para todos", que Barbara Wessels desarrolló para el grupo temático "Desarrollo Alternativo" del TDH. Este juego hace tangible la conexión entre el crecimiento económico, por un lado, y el consumo de recursos, el medio ambiente y los derechos humanos, por el otro.
Nuestra exposición, para la cual los jóvenes del centro juvenil "Casa Blanca" de Delmenhorst habían creado un fantástico concurso con motivo de la Noche de la Juventud, se presentó en el atrio del centro de educación para adultos, donde sus coloridas pancartas enrollables llamaron mucho la atención. Numerosos interesados observaron las pancartas y participaron en el concurso del centro juvenil.
El juego de la torre, que consistía en una colorida torre hecha de bloques Jenga que debían añadirse o quitarse según las tarjetas de eventos, fue muy popular. Se requería habilidad para evitar que la torre se derrumbara. Muchos también se involucraron con el contenido de las tarjetas de eventos, que, por ejemplo, dejaban claro que obtener ganancias con zapatillas baratas puede llevar al agotamiento de los recursos, la protección del medio ambiente y los derechos humanos. Incluso el alcalde se unió a la diversión.
Al final, logramos evitar el derrumbe de la torre, porque además de las cartas que redujeron sus filas, también hubo algunas que la estabilizaron. Pero sin duda hubo momentos de emoción...