Dado el frío, esperábamos una gran afluencia de clientes. Lamentablemente, fueron pocos y dispersos.
Desde hace varios años, la asociación de comerciantes de Ganderkesee organiza el Festival de Trituradoras, también conocido como KNUTschen, a principios de enero, coincidiendo con un evento de compras dominical. Para nosotros, esta es una buena razón para dar por terminada la temporada de calcetines.
Como el termómetro marcaba temperaturas muy por debajo de cero a pesar del sol radiante, trasladamos nuestro puesto de vuelta al pasillo de entrada de la tienda de comercio justo, cuyo personal, muy amablemente, nos ofreció café caliente y galletas. Aun así, hacía muchísimo frío y había corrientes de aire.
Lamentablemente, los visitantes del festival se concentraron casi exclusivamente en la plaza del mercado, donde se les ofreció vino caliente además de lanzar árboles de Navidad. Muy pocos entraron en las tiendas, y aún menos realizaron alguna compra.
Al final del día, solo se recaudaron unos 130 € entre la caja registradora y la de donaciones. ¡Qué lástima!.