Por primera vez, representantes de organizaciones de la sociedad civil dedicadas a los derechos humanos se reunieron con el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul. El mensaje del Foro de Derechos Humanos fue inequívoco: la protección de los derechos humanos y el fortalecimiento del derecho internacional deben seguir siendo intereses fundamentales de Alemania, tanto a nivel nacional como internacional.
El foro pidió que Alemania adoptara posiciones creíbles en el Consejo de Seguridad de la ONU y en el Consejo de Derechos Humanos, y que rechazara claramente los recortes indiscriminados al sistema de derechos humanos. Asimismo, exigió apoyo incondicional a la Corte Penal Internacional e instó a adoptar medidas decisivas contra la represión transnacional.
El debate puso de relieve la creciente amenaza que representan los movimientos autocráticos y antidemocráticos. Asimismo, se reafirmó que los derechos humanos deben seguir siendo un principio rector de la política exterior alemana. Entre los ejemplos analizados figuraron el seguimiento de las violaciones de derechos humanos en Ucrania y la investigación de crímenes en Siria. En el futuro, se prestará especial atención a la cuestión de la represión transnacional; para ello, se prevé la creación de una nueva oficina de coordinación en el seno del Departamento de Derechos Humanos del Ministerio de Asuntos Exteriores.
En lo que respecta a las Naciones Unidas, las reformas, una mayor participación del Sur Global y el fortalecimiento del sistema de derechos humanos figuraban en la agenda, incluso con recursos limitados. Las sanciones contra representantes de la Corte Penal Internacional deben ser condenadas públicamente como inaceptables. En cuanto a la situación en Israel/Palestina, se hizo hincapié en que Alemania debe adherirse claramente al derecho internacional.
El principio rector que se destacó fue «El centro debe mantenerse»: el orden democrático basado en los derechos humanos debe permanecer estable. La comunicación positiva y socialmente relevante sobre los derechos humanos sigue siendo crucial, especialmente de cara al 80.º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 2028.
También se abordaron otros temas, como los derechos de la infancia y la situación en Afganistán. Muchos asuntos siguen sin resolverse y requieren un análisis más profundo.