Guatemala: Empoderando a las niñas indígenas
No hay alumnas en la escuela Impacto. En cambio, cada mañana más de 260 "jóvenes pioneras" llegan a las aulas. Así llaman los profesores a sus alumnas, a quienes no solo enseñan matemáticas, inglés y geografía, sino también, por ejemplo, a administrar el dinero y los fundamentos de un estilo de vida saludable. Además, están preparadas para asumir roles de responsabilidad en sus comunidades y en su vida profesional. Lo que las niñas tienen en común es que pertenecen al pueblo maya y tienen grandes planes; sus sueños son tan diversos como ellas. Garantizar que cada una pueda hacer realidad su sueño es el objetivo de MAIA, una organización de mujeres mayas. Desde 2017, esta organización socia de terre des hommes dirige el Colegio Impacto en Sololá, en el sur de Guatemala. Es la primera escuela secundaria de Centroamérica dirigida por mujeres indígenas que ofrece una educación integral. Este año, la primera generación de graduadas presentará sus exámenes finales. Entre ellas se encuentra Ester. La joven de 19 años quiere estudiar ciencias políticas y utilizar sus habilidades para crear un mundo justo.
Ser mujer significa no poder decidir nada
Su mundo está marcado por la injusticia. Ester y sus compañeras de clase enfrentan una triple discriminación: son pobres, son mayas y son mujeres. Las niñas indígenas en Guatemala asisten a la escuela un promedio de solo tres años y medio. Solo el 20% se gradúa y solo el 2% llega a la universidad. La mitad de las jóvenes mayas se convierten en madres a los 18 años. Alrededor del 80% de las mujeres mayas viven en la pobreza. Guatemala se encuentra entre los países con las tasas más altas de violencia mortal contra las mujeres. El machismo y el racismo están muy extendidos en la sociedad. Las niñas y las mujeres no tienen voz ni voto ni poder de decisión. Al principio, Ester tampoco parecía tener posibilidades de educación. "Después de la primaria, mis padres me dijeron que no podía continuar mis estudios porque era niña y no tenían suficiente dinero", relata Ester. Pero perseveró y se convirtió en una de las "jóvenes pioneras" de MAIA. En 2019, representó al Colegio Impacto en el Premio Zayed a la Sostenibilidad en Abu Dabi. Ella fue la primera de su familia en viajar al extranjero y sus padres estaban orgullosos de ella.
Mujeres jóvenes por una sociedad más justa
Un año después, Ester finalmente solicitó el programa de becas RISE. 50,000 jóvenes de 178 países se habían postulado. Ester estuvo entre las 100 ganadoras y desarrolló una plataforma en línea que conecta a mujeres jóvenes y les brinda la oportunidad de compartir sus historias. Sin embargo, muchas de ellas primero necesitan aprender a tener más confianza en sí mismas. Por eso, Ester imparte talleres para jóvenes mayas: mediante poemas y cuentos, les enseña a usar su voz eficazmente. Estos talleres abordan sus derechos, la autodeterminación, las expectativas sociales y las maneras de cambiarlas. Con su propia historia, Ester está ayudando a cada vez más jóvenes mayas a alzar su voz con confianza, sentando así las bases para una sociedad justa.