Medidas de socorro para las víctimas de las inundaciones en Pakistán
Pakistán está sufriendo las peores inundaciones de su historia. Tras dos meses de lluvias torrenciales, casi un tercio del país se encuentra bajo el agua. Las catastróficas inundaciones han cobrado más de 1.000 vidas y causado una devastación generalizada. 33 millones de personas, incluidos 11 millones de niños, se han visto afectadas. Miles de personas han perdido sus hogares y medios de vida, y se han destruido infraestructuras vitales. Las inundaciones están agravando una situación de hambre ya crítica.
Las regiones de Sindh y Baluchistán, en el suroeste de Pakistán, son las más afectadas. Miles de familias se encuentran aisladas y atrapadas en sus viviendas dañadas. Casi todas las casas en la zona inundada corren el riesgo de derrumbarse. La organización socia Terre des Hommes PFF, ha lanzado una operación de rescate en diversas zonas utilizando dos lanchas rápidas. Más de 50 familias varadas han sido rescatadas y se les ha proporcionado alimento. Otras organizaciones socias están planeando evacuaciones, proporcionarán ayuda de emergencia y distribuirán alimentos y tiendas de campaña a quienes han perdido sus hogares en las devastadoras inundaciones.
Las consecuencias a largo plazo son difíciles de evaluar actualmente. Muchos campos están inundados y los cereales y las verduras están completamente arruinados. Una crisis alimentaria masiva amenaza a todo el país. Se estima que 19.000 escuelas han sido destruidas y más de 5.000 se han convertido en refugios de emergencia. Cientos de miles de niños no podrán asistir a la escuela en el futuro próximo.
Por favor ayude con su donación, especificando “Ayuda por inundaciones en Pakistán” como propósito.
<u>La alta vulnerabilidad de Pakistán a los desastres naturales también se refleja en el Índice de Riesgo Mundial de la Alianza para el Desarrollo de Ayuda, del que terre des hommes es miembro: en el nuevo índice, que se publicará el 8 de septiembre en el Informe de Riesgo Mundial 2022, Pakistán ocupa el décimo lugar en la clasificación mundial de riesgo de desastres.</u>