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¡El Mundial también nos pertenece!

Para la Copa Mundial de la FIFA 2026

Protección y participación de los niños y niñas en las calles de la Ciudad de México


El Mundial une al mundo. Pero no todos pueden celebrarlo: los niños y jóvenes que viven en la calle a menudo pierden el acceso a los espacios públicos, sufren violencia o son desplazados durante el Mundial en México. 

Nuestro proyecto »El juego nos une« (»El juego nos une«) en la Ciudad de México crea espacios de juego seguros, visibiliza las experiencias de los niños y promueve la protección y la participación, tanto durante la Copa del Mundo como después.

Cuando los grandes acontecimientos implican exclusión


Los grandes eventos como la Copa del Mundo suelen tener consecuencias negativas para los niños y jóvenes que viven en la calle: mientras que las ciudades quieren presentarse como lugares bellos, limpios y prósperos, la falta de vivienda y la pobreza infantil no encajan en esa imagen.

  • La policía y la administración municipal están llevando a cabo operaciones de desalojo: los niños y jóvenes que viven en la calle están siendo expulsados ​​por la fuerza del espacio público de la ciudad.
  • Se están acordonando o haciendo inaccesibles lugares y puntos de encuentro habituales.
  • Los servicios de apoyo ya no son accesibles y las rutinas diarias establecidas se están desmoronando.

Además, los niños sufren los desalojos de forma aún más severa, tanto psicológica como físicamente, que los adultos. El mensaje que reciben es: "No sois bienvenidos", y esto en el que probablemente sea el festival más grande que hayan vivido en la ciudad. 

Nuestra respuesta: Juego, visibilidad, protección


"El juego nos une" apoya a estos niños y jóvenes: a través del deporte, oportunidades de aprendizaje y actividades creativas, pero también documentando violaciones de los derechos de la infancia y mediante el diálogo con las autoridades. El objetivo: proteger a los niños que viven en la calle durante y después del Mundial, y demostrarles que la ciudad y el fútbol también están ahí para ellos.

  • Fútbol comunitario: Nuestra organización asociada, El Caracol, organiza torneos de fútbol callejero. En espacios seguros, niños y jóvenes se reúnen, forjan nuevas amistades, reciben apoyo y reivindican su derecho a jugar y participar.
  • Talleres creativos: En talleres participativos, niños y jóvenes pintan, dibujan y fotografían. A través del arte, comparten sus experiencias, reflexionan y formulan demandas para el público.
  • Documentación: Con el apoyo de la CDCDMX (Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México), El Caracol documenta sistemáticamente casos de violencia, discriminación y desplazamiento. Las pruebas recopiladas se hacen públicas y se comparten con las autoridades y los legisladores para exigir protección y participación.
  • Educación: Las fotos, los vídeos, las ilustraciones, las postales y las infografías visibilizan las experiencias de los jóvenes y aumentan su aceptación entre la población.


Los niños y jóvenes que viven en la calle viven el Mundial como una oportunidad para conectar con los demás, no como un motivo para excluirlos y desplazarlos. Sus historias, imágenes y demandas llegan al público y a los medios de comunicación; los casos documentados de discriminación y desplazamiento se remiten a los responsables políticos para impulsar un cambio duradero.

El proyecto »El juego nos une« también es posible gracias al fuerte apoyo del Comité de Empresa del Grupo Volkswagen y del Comité de Empresa General de Audi en la iniciativa conjunta »una oportunidad para jugar«