Berlín/Osnabrück, 7 de junio de 2024 - La situación en la frontera entre Polonia y Bielorrusia se está agravando: con las próximas elecciones europeas en mente, terre des hommes exige que la UE y sus estados miembros cumplan urgentemente con su responsabilidad en materia de derechos humanos y de los niños.
La organización de derechos del niño terre des hommes critica el plan anunciado por el gobierno polaco de establecer una zona restringida en la frontera con Bielorrusia. Una nueva zona restringida agravaría aún más la situación humanitaria en la frontera, ya que impediría a activistas de derechos humanos, periodistas y trabajadores humanitarios acceder a las zonas donde se encuentran niños y familias que buscan protección.
“Actualmente sabemos de al menos 36 niños no acompañados atrapados en la frontera”, afirma Maria Ksiazak, de la Fundación para la Iniciativa Humanitaria Internacional. “Pude hablar con ellos y conozco sus miedos y dificultades. Pero la semana que viene, una normativa amenaza con bloquear el acceso otros 200 metros, impidiendo así cualquier contacto directo”.
Hay una valla de 5,5 metros de altura, cuya parte superior ha sido recubierta con un alambre afilado como un acordeón. Detrás de la valla, se pueden ver niños esperando, sentados en territorio de la UE. También se puede ver una puerta en la valla, que se utiliza para devoluciones ilegales al lado bielorruso. Estamos trabajando para garantizar que esta puerta a Europa se abra para los niños, continuó Ksiazak.
Tanto el gobierno polaco como la UE y sus Estados miembros deben proteger a las personas que buscan refugio en Europa. Todo niño tiene derecho a una vida digna. Por eso, terre des hommes se compromete a garantizar que la seguridad y la protección de los niños sean primordiales, independientemente de su origen. ¡Porque cada niño cuenta!, declaró Annika Schlingheider, asesora política de la organización de derechos del niño terre des hommes Alemania.
<hr />Antecedentes adicionales:
- En un comunicado conjunto del 29 de mayo de 2024, varias organizaciones de ayuda polacas denunciaron una escalada de violencia por parte de la guardia fronteriza y el ejército polaco contra niños y adultos que intentaban cruzar la frontera polaco-bielorrusa. Las descripciones de la violencia en la frontera polaca que figuran en el comunicado recuerdan escenas de la reciente película de Agnieszka Holland, "Green Border": el uso de gas lacrimógeno, palizas, desnudamientos, patadas, derribos, esposamientos, destrucción de teléfonos y documentos, y confiscación de mochilas con alimentos y agua potable. Según las organizaciones, las personas denuncian haber sido obligadas, mediante amenazas o violencia física, a firmar declaraciones falsas para luego ser llevadas tras una valla. En el lado bielorruso, las personas son explotadas, retenidas en el bosque, robadas, extorsionadas, golpeadas, electrocutadas, perseguidas con perros y violadas.
- Para obtener más información sobre la situación en la frontera polaco-bielorrusa y en otras fronteras exteriores de la UE, consulte el terre des hommes "Antes de los muros y tras las rejas: cómo los niños y jóvenes son rechazados ilegalmente y encarcelados en las fronteras exteriores de la UE" (2023).