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Antecedentes y aspectos básicos de la exposición

La buena vida

En las sociedades industrializadas (¿occidentales?), las nociones de prosperidad y buena vida se definen por la búsqueda de un consumo prácticamente ilimitado. La fuerza motriz de esta opulencia consumista es el crecimiento económico perpetuo, que conlleva un elevado consumo de recursos y la explotación de las personas y la naturaleza. Sin embargo, el crecimiento ilimitado es imposible en un planeta finito. Un sistema económico orientado al crecimiento perpetuo tiene un alto precio: conduce a la destrucción ambiental, a una profunda desigualdad social y a la erosión de la cohesión social. Estos efectos negativos impactan de manera desproporcionada a las personas del Sur Global. La crítica a este modelo de crecimiento no es nueva, pero está en aumento. Como alternativa, se están probando formas de actividad económica que priorizan el bienestar de todos y preservan los fundamentos ecológicos de la vida (agricultura apoyada por la comunidad, empresas sociales, renta básica universal).

Fondo

La exposición se basa en el documento de posición “Atrévete a transformar – por una Tierra más humana”, que fue adoptado por la asamblea general de Terre des Hommes en 2023.

Descargar documento de posición

¿Qué constituye realmente una buena vida?

El concepto de "buena vida" representa una concepción de la prosperidad que prioriza otros valores por encima de la competencia y la acumulación de bienes materiales: buena interacción social, justicia, ocio y tiempo libre ("abundancia de tiempo"), una vida en armonía con la naturaleza, etc. El movimiento poscrecimiento o decrecimiento aboga por una senda de transformación hacia formas de actividad económica y (auto)organización social en las que el bienestar de todos sea fundamental y se preserven los fundamentos ecológicos de la vida.

"¿Qué significa para ti una buena vida? ¿Eso funciona como 'una buena vida para todos'?"

¿Cómo puede ser posible que todos tengan una buena vida?

En las sociedades orientadas al crecimiento económico, cada vez más personas adoptan los principios del «poscrecimiento», por ejemplo, renunciando al progreso material en favor de más tiempo, adoptando una dieta vegana o participando en iniciativas comunitarias basadas en la solidaridad. Estos son enfoques importantes, pero un simple cambio en los estilos de vida individuales no bastará para transformar el sistema económico imperial. Para que una buena vida sea posible para todos en el mundo, se necesitan nuevos marcos sociales, basados ​​en los principios de justicia global, inclusión social y sostenibilidad ecológica. Esta transformación debe originarse en las naciones industrializadas del Norte Global. Puede tener éxito si definimos claramente nuestros objetivos: un mundo en el que podamos crecer y desarrollarnos en paz; en el que la humanidad y la naturaleza conserven su dignidad; en el que tengamos tiempo para lo que nos importa; en el que todos puedan aportar sus capacidades…

"¿Cómo imaginas un futuro positivo? ¿Qué necesitas para hacerlo realidad?"